HASTA SIEMPRE MI CORONEL

17.12.2022 09:43

 

Me dicen que el viernes 16 de diciembre deja su destino el coronel del Grupo de Regulares 54 de Ceuta e intuyo, aunque esto no me lo dicen, que sus fieles Regulares le van a echar de menos.

Conocí al coronel Moro en Ceuta, en un encuentro fugaz en la escasa media hora que separó mi llegada a la ciudad y su salida a la península. En apenas cinco minutos comprobé su extraordinaria capacidad para transmitir su cercanía y generosidad.

Mi visita al Museo de Regulares y mi intención de conocer de cerca a la Unidad más condecorada del Ejército español, fue la oportunidad inesperada de conocer a un militar especialmente comprometido con los valores, la ética y la estética de la Unidad que dirige. Es especialmente significativo el orgullo que el coronel Moro siente por los hombres y mujeres que forman en sus filas, algo que deja patente en sus palabras y en sus gestos.

 

 

La alocución de su último Viernes Regular dejaba constancia de su profundo cariño, respeto y admiración por el soldado Regular y traslucía el honor de ser su Jefe y de portar el tarbuch y el sulham sobre un uniforme que representa como ninguno el valor y el heroísmo probado.

La visita de la ministra de Defensa al Acuartelamiento González Tablas dejaba una de las últimas imágenes del paso cadencioso del coronel al frente de su Unidad, pero sin embargo es su despedida de la Bandera la que sin duda ha dejado uno de esos pequeños gestos que hablan por sí solos. Antes de despedirse de la enseña que ha presidido su despacho y que representa la gloriosa historia del Grupo, ha besado suavemente la parte superior de su prenda de cabeza, el rojo Regular, en un movimiento sencillo pero lleno de simbolismo. En ese beso quedaba prendido con sencilla emoción, el cariño y el respeto por un uniforme que representa la lealtad, el sacrificio y un modo especial de entender el servicio y el amor a España. Y en ese beso, también él recibía el reconocimiento de quiénes han estado a sus órdenes, de quiénes han trabajado a su lado y de los que hemos tenido la satisfacción de cruzarnos en su camino y hemos constatado su disponibilidad, su fe en los soldados a los que tiene el honor de mandar, su trato cercano y siempre amable y su capacidad para transmitir el amor por Ceuta y por el Grupo de Regulares 54 que sin duda no tienen fecha de caducidad.

 

Mi coronel, que su brújula siempre marque el norte y gracias por seguir subrayando en presente aquel verso de Calderón a nuestros viejos Tercios:

" porque aquí a lo que sospecho no adorna el vestido al pecho    que el pecho adorna al vestido"

 

 

Mercedes Pordomingo Esteban

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